
San Juan, Argentina.
Me tocó junto Mario, otro cronista que integra nuestro prestigioso directorio de profesionales, algunas palabras celebres en relación al 21 de septiembre; no entendido como el día de la primavera, sino como el día del estudiante. Y es aquí que compartimos con ustedes, nuestros lectores.
Este 21 de septiembre, mientras las plazas de San Juan se llenan de festejos y primavera, la pregunta de fondo para quien habita las aulas universitarias trasciende el tradicional pic-nic y/o el hoy inaugurante “frameo de auras”: ¿qué significa verdaderamente ser estudiante en este tiempo?
Ser estudiante en la universidad pública no es sólo ocupar un banco o acumular materias aprobadas o permanecer horas apretados como sardinas en fotocopiadora con el temor de que nos sacaron la mochila y apuntes en el aula 19 a falta de lugar; es ejercer el privilegio y el compromiso ético de formarse con el esfuerzo de una sociedad entera. La universidad pública nació como la cuna del pensamiento libre, el espacio donde la excelencia académica y la diversidad de ideas debían moldear a los líderes, científicos y profesionales del mañana. Sin embargo, cuando el espacio de aprendizaje se convierte en una cancha donde prima la pertenencia partidaria sobre el mérito, la educación pierde su alma y el estudiante, su soberanía y libre albedrío, sí,…eso también.
Hoy queremos enviar un reconocimiento profundo y un sincero ¡Feliz Día del Estudiante! a todos aquellos que, aun en medio de tantas fallas del sistema, eligen seguir apostando al estudio.
A quienes se levantan temprano cada mañana a pesar de las arbitrariedades, o a quienes dejan el plato medio corrido sobre la orilla de la mesa con la mitad de menú porque sino no llegan, a quienes sostienen la vocación frente a la falta de respuestas institucionales y a las miradas de reojo de algún miembro del centro del estudiantes porque “la simpatía tampoco es cierta que se antepone en la defensa en oportunidad de de promover sus postulaciones”, y a quienes no permiten que el desgaste o la injusticia les roben las ganas de superarse: ustedes son el verdadero corazón y la dignidad de la universidad pública; y aunque no lo crean, también componen -con su sola inscripción-la matricula para que el Ministerio de Capital Humano, ponga un cero más o un cero menos a la hora de sopapear el presupuesto destinado a las universidades.
Detrás del discurso institucional, existen realidades que rara vez llegan a las portadas. En Despertar Argentino, hemos comenzado a recibir testimonios en primera persona de alumnos, exalumnos profesionales y hasta el amo de llaves, que vieron condicionada su carrera, su salud mental o su desarrollo académico en la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), “la Universidad dónde van los pobres (como dijo alguna vez una senadora que proviene del Directorio del BAPRO, pero que antes también fue diputada y defendió con uñas y dientes los programas federales… no se le escapó ni el AHORA12), sí, esa! La del apellido italiano.
Son relatos contundentes que exponen en voz propia, patrones sistemáticos y semánticos de hostigamiento, opacidad administrative, persecución política, y la sarasa del cambio:
"Concursé para ser docente en la UNSJ, nunca me dieron el resultado y denuncié veto ideológico: 'Saben cómo pienso" (sic)
Testimonios recolectados por nuestro medio, dan cuenta de presuntas irregularidades en el desarrollo de concursos docentes. Según el relato del profesional afectado, tras presentarse a una convocatoria formal, la institución omitió notificarle el resultado del dictamen. El haber manifestado una postura filosófica o política diferente bastó para que el trámite quedara archivado en el presupuesto de la obscura ambigüedad administrativa, privándole de una resolución oficial, del acto administrativo de rigor, instrumento de expresion reglado, o el nombre que ustedes elijan…
Los relatos provenientes de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales exponen situaciones de gravedad pedagógica e institucional. Quienes transitan sus pasillos chismean el maltrato sistemático en las aulas:
"Yo fui a la Facultad de Ciencias Exactas. Cuando volvimos a la presencialidad comenzó todo esto de la violencia. Tuve problemas con docentes en materias clave del ciclo básico donde sufrí violencia verbal directa, y tengo compañeras que fueron testigos. En una materia me desaprobaban en el último parcial por tonterías y la recursé tres veces. Las profesoras tenían un problema interno entre ellas y se la desquitaban con nosotros. Nos decían barbaridades como que éramos 'brutos' o que 'al pedo cursábamos otras materias si no podíamos ni con la de ella'. Incluso recuerdo una clase donde la docente le pegó a una compañera en la cabeza con una lapicera y le dijo: 'Usted tiene que volver a jardín" (sic)
A las agresiones verbales y físicas se sumaría la manipulación arbitraria del sistema académico formal (SIU Guaraní):
"En esa materia, que es la que tiene más recursantes de la carrera, la profesora tomaba asistencia tres veces durante la mañana y dejaba únicamente la última lista, que era la que subía al SIU. De esa forma perjudicaba deliberadamente a los alumnos que debíamos retirarnos antes para cursar otra materia o por motivos personales." (sic)
Los testimonios también apuntan a la inacción y omisión del rol natural de las agrupaciones estudiantiles que conducen la representación gremial en las facultades:
"Existe una complicidad total de los centros de estudiantes. Yo misma he visto cómo persiguen y escrachan a profesores únicamente por no ser del mismo palo político que ellos, pero cuando la violencia o las irregularidades vienen de alguien que sí es del sector de ellos, se callan por completo." (sic)
A esto se suman las denuncias sobre la precarización del pensamiento y la entrega condicionada de beneficios básicos, elemenales y humanos—como las becas de fotocopias o la asistencia estudiantil— a cambio de militancia o defensa irrestricta de ciertas agrupaciones en las facultades. [hablemos bajito para que no tomen represalias hacia estos mismos estudiantes en el comedor universitario]. El entre corchetes pertenenece a los cronistas de la nota. Tener presente.
Frente a la gravedad de los hechos, los canales de reclamo formal han resultado inútiles para los estudiantes, conduciendo en muchos casos al abandono universitario:
"Mi situación fue de puras irregularidades académicas y violencia verbal por parte de varios docentes. Yo me quejé en todos lados, desde la administración hasta en el Consejo Directivo, y NADIE me dio bola ni me dió una solución al problema. De que hay más casos como el mío o peores los hay, pero nadie quiere hablar por miedo a las represalias. Tengo amigas que también se fueron de la facultad exactamente por los mismos motivos que yo." Continúa la voz reclamante.
Para que el liderazgo se afiance y florezca en la juventud y en los estudiantes, resulta necesario pasar de la posición de reacción a la posición de la acción/creación. Para todos los que hoy celebran su día resistiendo y aprendiendo, compartimos tres ejes de autoevaluación y madurez emocional para ejercer una verdadera libertad intelectual y que en definitiva, nos lleve a reflexionar acerca de ¿QUÉ UNIVERSIDAD QUEREMOS HOY Y QUÉ PERFIL DEBEN TENER LOS CENTROS DE ESTUDIANTES???
Pregúntate: "¿Esto que estoy defendiendo es el resultado de mi propia investigación y razonamiento, o estoy repitiendo un dogma por miedo a no encajar en el grupo?"
Principio: El rebaño da seguridad temporal; la verdad y el estudio brindan libertad permanente.
Pregúntate: "¿Mi paso por la universidad busca la excelencia técnica y humana, o estoy buscando atajos a través de favores o banderas políticas?"
Principio: Un título universitario no se honra por el color político del centro de estudiantes, sino por la capacidad de transformar la realidad con conocimientos sólidos.
Pregúntate: "¿Limité mi potencial o mi voz por temor al rechazo o a la represalia de una cátedra?"
Principio: La dignidad profesional no se negocia. El verdadero liderazgo surge cuando alguien decide mantenerse firme en la ética, aun cuando el entorno presione para lo contrario.
Nuestra provincia enfrenta desafíos complejos que no se resuelven con cánticos ni con dogmatismos, ni con los bailes virales de Amalia Freytes en las calles, sino con profesionales altamente calificados, capaces de auditar, construir, investigar e innovar. Los recursos públicos que financian la educación superior son un fideicomiso sagrado que la sociedad pone en manos de los jóvenes. Entronizar ese esfuerzo requiere exigirle a todas las autoridades universitarias pluralismo real, transparencia en los concursos y el cese de toda persecución o impunidad. Si se olvidaron cómo se hace, pues he aquí el juramento del señor Rector al momento de la toma de posesión del cargo (ruido de redoblantes)…
“Un doloroso 7 de diciembre, se hizo carne en un amplio y comprometido grupo la expresión ‘hasta que lo imposible se haga inevitable’… el legado de Mónica Coca siempre vigente en nuestra Universidad”. En referencia a su entonces compañera de fórmula y ex vicerrectora de la UNSJ.
“Soy de los que cree que aún no estamos haciendo lo suficiente, existe todavía distancia entre la Universidad de hoy y nuestra sociedad, visión que cien años atrás tuvieron muchos jóvenes”.
“Nuestro proyecto es una invitación al trabajo conjunto, debemos apostar a un proyecto social científico tecnológico y cultural, soy consciente que cuando sostenemos estas ideas a quienes pueden sentir una incomodidad. No podemos aislarnos de los debates de la época que nos interpelan”.
"La nuestra es una institución reconocida por su prestigio, por sus docentes, por sus investigadores, no docentes, estudiantes, graduados y hasta por las acciones institucionales que ponen en evidencia nuestro compromiso".
"Pero todavía no es suficiente, hay una distancia entre la universidad de hoy y la sociedad". "Nosotros no podemos más que emprender la tarea para hacer posible la universidad que soñamos que sea más inclusiva"
Que este Día del Estudiante sea un punto de inflexión. Que el festejo venga acompañado del orgullo de sostener los libros y del compromiso firme de no dejarse utilizar como masa de maniobra. La libertad no es un regalo que los gobiernos o los centros de estudiantes nos conceden: es una actitud que se cultiva día a día en el rigor del estudio y en la valentía de pensar por cuenta propia.
¿Cómo es tu experiencia diaria como estudiante o docente en la UNSJ? ¿Alguna vez sentiste que tu libertad académica, tu integridad o tus posibilidades se vieron condicionadas?
En Despertar Argentino abrimos un canal de comunicación permanente, libre y 100% anónimo, garantizado por el secreto profesional periodístico, para dar voz a quienes construyen la universidad desde el aula. Escribinos por privado y contanos tu historia. San Juan merece saber.