
San Juan, Argentina.
El debate en torno a la gestión, la transparencia y la optimización de los recursos en las altas casas de estudios del país continúa ganando espacio en la agenda pública. En esta oportunidad, las estadísticas oficiales recopiladas y procesadas por la plataforma Universitarios por la Libertad (UPL) —en base a los Anuarios de Estadísticas Universitarias de la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU) y el Portal de Información de las Universidades Públicas (AGN)— ofrecen un panorama detallado sobre el funcionamiento de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ).
El informe exhibe un conjunto de indicadores clave que abarca desde la tasa real de graduación y el rendimiento de los alumnos hasta la evolución de las plantas docentes, no docentes y los costos por egresado.
Uno de los ejes más sensibles del informe es la relación entre los ingresantes y quienes efectivamente logran culminar sus estudios superiores dentro de los plazos previstos.
La cohorte de egreso: De acuerdo con los datos oficiales analizados, sobre un total de 4.107 estudiantes inscriptos en 2018, solo 839 obtuvieron su título en 2024, lo que arroja una tasa de egreso del 20,4% en el plazo de referencia de seis años. Esto implica que el 79,6% (casi el 80%) de quienes ingresaron no logró graduarse en dicho período.
Rendimiento de los reinscriptos: Sobre una matrícula total de 28.315 estudiantes, el universo de alumnos que ya venía cursando (reinscriptos) asciende a 20.585 personas. De ese grupo, un alarmante 45% (9.346 alumnos) no aprobó ni una sola materia en el último año informado.
Radiografía de regularidad: La distribución del rendimiento muestra que solo el 40% (8.258 estudiantes) mantiene la categoría de regular avanzado (aprobando dos o más materias), mientras que un 14% (2.981 alumnos) logró aprobar únicamente una asignatura.
La eficiencia en la asignación de los recursos públicos es otro de los puntos cardinales del relevamiento impulsado por UPL
Inversión por egresado: Cruzando el presupuesto ejecutado en 2024 con la cantidad de titulados de ese mismo año, el informe determina que el Estado nacional destina un promedio de $159,7 millones de pesos (en moneda constante a agosto de 2026) por cada graduado de la UNSJ.
Estudiantes extranjeros y costo operativo: La institución cuenta con 154 alumnos extranjeros, lo que representa un 0,5% de su matrícula. Sostener esta población estudiantil implica para el Estado un desembolso estimado en $728,8 millones anuales (aproximadamente $4,7 millones por estudiante cada año), un monto que el informe señala como pasible de ahorro mediante la implementación de un esquema arancelario para no residentes.
La composición del personal dentro de la universidad también ha sufrido transformaciones significativas en los últimos años:
Precarización de las dedicaciones: Al comparar los períodos 2017 y 2023, se observa que los cargos de Dedicación Exclusiva (dedicación completa a la docencia e investigación) cayeron un 14% (de 894 a 766), en tanto que los cargos de Dedicación Simple (menor carga horaria) crecieron un 22% (de 1.891 a 2.312). Si bien la cantidad global de cargos aumentó un 12,2%, el equivalente a tiempo completo (FTE) apenas se elevó un 3,6%, evidenciando un reemplazo progresivo de puestos de alta dedicación por otros de baja carga horaria.
Plantel No Docente: La institución registra un total de 1.149 agentes no docentes, lo que establece una proporción de 1 trabajador no docente cada 2,5 docentes universitarios.
En el plano administrativo y financiero relevado a través de los informes de la Auditoría General de la Nación (AGN-PIU), se destaca un incremento exponencial en partidas secundarias. Específicamente, el gasto asignado a publicidad y propaganda trepó de $36,8 millones en 2024 a $148 millones en 2025, experimentando una multiplicación por 4 en términos nominales, muy por encima de los índices inflacionarios del período.
En el ámbito del Coaching Ontológico y el Desarrollo Personal, sabemos que el primer paso para cualquier proceso de cambio real es enfrentarnos a la zona de incomodidad. Observar estadísticas de baja graduación o partidas presupuestarias desalineadas genera resistencia porque nos exige confrontar verdades incómodas; sin embargo, permanecer en la zona de confort por temor a la controversia solo perpetúa los mismos resultados.
Para trascender la mera crítica defensiva, el portal Universitarios por la Libertad (UPL) plantea una serie de propuestas concretas orientadas a reestructurar el modelo educativo y administrativo de las universidades públicas:
Arancelamiento a estudiantes extranjeros no residentes: Implementar un esquema de cobro para la matrícula extranjera no residente, lo que permitiría reconvertir recursos estatales (estimados en más de $728 millones de pesos anuales en el caso de la UNSJ) y destinarlos de manera directa al equipamiento e infraestructura estudiantil.
Reorientación del gasto publicitario hacia la excelencia académica: Auditar y optimizar partidas no docentes y de propaganda, reorientando esos presupuestos hacia la investigación, el desarrollo de laboratorios y el incentivo a docentes de Dedicación Exclusiva.
Exigencia de regularidad e incentivos al egreso: Diseñar políticas de acompañamiento y tutorías para revertir el alto porcentaje de alumnos sin materias aprobadas (45%), redefiniendo los criterios de regularidad para priorizar el avance académico efectivo y la titulación a tiempo.
Transparencia en auditorías y datos abiertos: Publicar periódicamente la ejecución presupuestaria detalada por facultad y carrera, permitiendo que la comunidad universitaria ejerza un rol activo de veeduría y control institucional.
Desde la perspectiva de la transformación personal e institucional, las propuestas no deben ser leídas como un ataque a la universidad pública, sino como una invitación a cambiar de observador. Cuando dejamos de justificar el estado de las cosas y nos hacemos cargo de las métricas reales, pasamos de la complacencia a la responsabilidad.
Aceptar lo incómodo es el único camino para salir del estancamiento, optimizar el uso de los fondos públicos y construir una educación superior de verdadera excelencia y oportunidades para todos.



