México
Hoy quiero compartirles un poco de mis sentimientos abiertamente, porque después de todo, éste espacio está creado para la libre expresión y comunicación de lo que a menudo no sabemos, no nos damos cuenta o aunque dudemos, no terminamos de creer.
Al escuchar la entrevista con Eduardo Verástegui, productor de la película Sound of freedom, la cual apoyo personalmente y defiendo la importancia de su mensaje o misión; comencé a notar que como bien dice el productor, hay una especie de sincronicidades que comienzan a tomar cada vez más fuerza. Es como si el algoritmo de una realidad virtual (espiritual) comenzará a guionar todas las escenas. Hay actores principales, secundarios, héroes, malvados, pero lo que particularmente me llama la atención es el relato de las múltiples experiencias que comienzan a tomar sentido.
Solo existen causalidades, propósitos que así como estos involucrados en tamaña experiencia han descifrado poco a poco, quizás y porque no creer, una especie de misión para su paso por esta vida. Todos somos llamados a algo solo que aún no comprendemos el mensaje.
A veces uno tiene un plan, una ruta traslada de lo que desea ser, hacer y tener, pero DE REPENTE algo nos atraviesa, algo nos sorprende sin previo aviso, sin ser conscientes del todo. Cambia el rumbo por completo y lo que veíamos posible deja de ser importante, y comienza a tomar el timón lo Imposible.
Es una fuerza intensa que mueve cielo y tierra para manifestarse, para callar a las masas oprimentes, para sacar la verdad a la luz. Y como si fuera un juego de palabras, las circunstancias comienzan a tomar otra forma.
La peculiaridad de esta historia me sorprende como si fuera una guerra sobrenatural. La obra que hoy tiene un impacto radical en el tráfico de niños, por un momento, sólo por un momento, estuvo en manos de una de las productoras más grandes del mundo, Disney. ¿Cómo si fuera una ironía no?. La industria que se alimenta de niños, por un instante hubiese estado salvando niños.
El plan es perfecto, "los hijos de Dios no están a la venta".
Aunque no quieran creer, aunque haya fuerzas que deseen salir ganando, nadie lo detiene. Este es el despertar al que debemos aspirar. Una consciencia mayor unida por un propósito común.
A veces la conversación menos pensada, o quizás alguien que ni siquiera conozcas en persona, puede cambiar el rumbo de tu vida.
Cuando Dios cierra una puerta, abre otras más, solo se trata de estar abiertos a creer. A creer que hay algo distinto, que algo mejor está por venir, que no es por tu fuerza ni tu voluntad, sino la voluntad unida a la fuente o Dios como desees llamarle.
Creer es crear y aunque se levanten mil tormentas, tu fé es lo que mueve la montaña a ti.
Lo espiritual es tan real como la misma realidad, solo que no estamos despiertos con los ojos espirituales.
Tenemos dones, talentos, misión, propósito y espíritu que nos guía. Cuando todo está alineado nada puede cambiar el rumbo. Eso sí, la gloria no es del hombre, no la comparte con nadie, toda la honra para el creador.
Para eso es necesario conocer las leyes y principios de esa realidad paralela pero cada vez más sensible a los ojos humanos.
Por nombrar solo dos de estas leyes y las cuales me fueron de experiencia propia, una es el ORDEN y la otra es el PODER DE LA PALABRA.}
Ambas están sujetas pero radican principalmente en el espíritu de la persona.
El ORDEN
El orden es propio de la naturaleza, es a nivel sistémico y así todo lo creado, fue creado en un orden que debemos respetar, justamente para mantener el orden. Por lo tanto para empezar a poner orden debemos mirar hacia arriba, y reconocer que como humanos creemos que somos primero, que hay prioridades pero todo debe estar en orden, y al ser una orden el principio toma relevancia. Primero amarás a Dios sobre todas las cosas, y todo lo demás vendrá por añadidura. Hasta que no comprendamos este mensaje, en un sentido mental, emocional, espiritual y hasta corporal, traeremos algún desequilibrio en nuestra vida.
¿Qué área de tu vida no está en orden según la ley primera? Porque acá cabe aclarar, que no es un orden que nosotros elijamos por conveniencia, sino que por mandato divino está ejecutado. ¿Qué has dejado desordenado últimamente? Quizás tu tiempo, tu espacio, tu ocio, tus relaciones, el dinero, quizás a tí mismo. Solo es cuestión de reconocerlo y actuar en consecuencia.
EL PODER DE LA PALABRA.
Si unimos esta ley de orden al Poder de la palabra, veremos que los milagros comienzan a suceder. Todo lo que DECLARAS por tu boca e incluso con intención en tus pensamientos, te será concedido. Como es en tus pensamientos es en tu corazón, es decir es la misma intención.
Nada puede haberse creado sin antes haberse imaginado, pensado, sentido que ya fue real.
Por eso es de vital importancia comprender los mensajes a los que estamos expuestos a diario, ya sea visuales o audibles, pero cuyo fin, es alejarnos de ese orden, de ese poder sobrenatural que nos guía a nuestro propósito. Debemos ser humildes de corazón y enfocarnos en aprender el misterio de esta transición. Hay un mensaje que perdura hace más de 2000 años pero que muchos quieren callar.
Te has preguntado ¿por qué cuando estudiamos la historia en general se toma como referencia las siglas A.C. y D.C. ? Pero la pregunta importante es, si sabemos que pasó antes y sabemos que pasó después, ¿por qué no nos enseñan el durante? Y acá no es religión, sino más bien que RELACIÓN tenemos con la enseñanza divina.
El libro más vendido de la historia termina siendo el último en algunos casos que llega a manos de oprimidos, La Biblia. En ella está toda la verdad que necesitamos aprender.
Comenzar a DESPERTAR es parte de la misión de cada uno. Mi invitación es a que te cuestiones, ¿qué papel, que rol cumples?, ¿en qué escena, de qué película?, aunque aún no entiendas todo el guión y el final de la historia. Todo tiene un propósito y cada vez estamos más despiertos.
